Corrupción versus transparencia ¡en Nariño lo estamos haciendo!

La corrupción, como muchos expertos evidencian, es la primera causa de retraso y poco desarrollo de las regiones, cuando hablamos de corrupción nos referimos al mal uso del poder o al uso secreto del manejo de recursos, un mal que aqueja tanto a las empresas privadas como a las públicas.

La revista Dinero en su artículo de enero, «¿Cuáles son las regiones y sectores más afectados por la corrupción en Colombia?», basado en la encuesta realizada por la ANDI a diferentes empresarios, evidenciando que la actitud empresarial es de total rechazo frente a la corrupción, concluye que en el 2016 los departamentos con mayor índice de corrupción en porcentaje fueron: Guajira, Chocó, Atlántico, Bolívar y Bogotá, superando el 30% de percepción en corrupción, percepción que puede ser tomada como un factor más para determinar el índice de transparencia de las regiones.

Visualizacion

La anterior visualización compara la percepción de corrupción frente a los procesos administrativos y judiciales en los diferentes departamentos de Colombia. Lo interesante de esta gráfica es que Nariño no se encuentra presente en este desafortunado ranquin. Sin embargo, el departamento del Meta, primero en regalías y en índices de transparencia, se encuentra con una percepción de 7,5% dentro de los departamentos más corruptos.

Desde el 2016 en Nariño se ha implementado GANA, Gobierno Abierto de Nariño, bajo la premisa de hacer visibles los procesos de contratación e inversión del departamento. #NariñoTransparente está desarrollando e implementando herramientas que permitan mantener esa premisa. A fin de que el índice de Transparencia Nacional sea más efectivo y más abierto a la comunidad, quien participe debe ser capaz de medir la visibilidad y facilidad en el acceso a la información y la gestión administrativa, distinguir la responsabilidad fiscal y la eficiencia de las oficinas de control interno, y de cumplir las normas y procesos que rigen la entidad.

Frente al panorama de Colombia y la corrupción, casos como los de Odebrecht y Reficar demuestran las consecuencias de la impunidad en la corrupción, lo que ha llevado a que movimientos frente a la ley anticorrupción exijan mayores y efectivas condenas. Un avance significativo para Colombia, a puertas de comenzar una etapa de postconflicto que requiere la participación de los colombianos, y las herramientas necesarias para su ejercicio, que comprendan que no solo el conflicto armado es el principal actor del retraso de diferentes regiones, la impunidad y la indiferencia son los mayores cómplices de la corrupción.