Con la pólvora se nos va la mano

Por: Gustavo Montenegro
Visualización: Kelly David

El Departamento de Nariño ha sido testigo de significativos cambios de comportamientos arraigados a la cultura del sur. Durante los últimos años la sociedad nariñense ha presenciado la transformación de sus festividades.

El ya extinto juego con agua del 28 de diciembre, el desuso del musgo en los pesebres de diciembre o la regulación de la carioca del 6 de enero, son ejemplo de algunos cambios que han resultado necesarios en el contexto regional. Varios de ellos, incluso, se apoyan en la legislación local y nacional o en procesos masivos de prevención generados por los gobiernos en sus diversos niveles.

Sin embargo, otras costumbres como el uso de la pólvora, se mantienen entre la sociedad como un hábito propio en el contexto de las festividades locales y regionales. Su uso genera enorme controversia. Al acercarnos a los indicadores que presenta el boletín epidemiológico del Instituto Departamental de Salud de Nariño, los datos son reveladores.

El panorama de Nariño frente al número de personas lesionadas por pólvora ha dejado al departamento en deshonrosos primeros lugares a nivel nacional. En el período 2016-2017, Nariño ocupó el primer puesto en el país a nivel nacional con 4,6 lesionados por cada 100.000 habitantes. Sin embargo, durante el período 2017-2018 pasó a ocupar el tercer lugar, con una tasa de 2.74 personas lesionadas por cada 100.000 habitantes después de Cauca y Caldas. Es decir, se logró una disminución del 40,4% en un año. Al parecer, la puesta en vigencia del nuevo Código de Policía, sumada a las campañas conjuntas de las entidades territoriales contribuyó a este resultado.

Aun así, las festividades religiosas, las alboradas que se viven en rituales de fiestas tradicionales de comunidades indígenas y campesinas o la quema de los denominados años viejos, se constituyen en los principales escenarios donde se reportan las lesiones.

Lesionados

El boletín epidemiológico generado por el Instituto Departamental de Salud de Nariño, recopila datos de lesiones por pólvora entre el 1 de diciembre y el 17 de enero desde el año 2004 hasta 2018. La lectura de esta información nos permite concluir que en los años 2005-2006 el número de casos en el departamento llegó a 101 lesionados, en contraposición del reporte del periodo 2006-2007 donde hubo una reducción significativa en la que se reportó un total de 34 lesionados. Coincide este dato con la implementación de las leyes 670 de 2001 y la ley 1098 de 2006 fundamentadas en garantizar la vida y la integridad física de los niños y niñas del país. Sin embargo, al mirar los informes de lesionados en los siguientes años se observa un incremento en el número de reportes entre 2008 al 2013. A pesar de la incorporación de campañas nacionales y locales en medios de difusión que apoyaron las leyes establecidas desde el 2006, entre el 2014 y el 2017 el número de lesionados no baja de 50 personas reportadas, incluso entre 2016-2017 se llega a la cifra de 82 lesionados.

En Nariño, el municipio de Pasto obtiene el primer lugar en número de personas afectadas desde el 2015. Sin embargo, si el análisis se enfoca en el número de lesiones por cada 100.000 habitantes, el impacto más considerable se encuentra en el municipio de Imúes que con una población de 6.040 habitantes en 2018 reportó una tasa de 33,31 por cada 100 mil habitantes de población afectada por uso indebido de pólvora.